Symphony No. 7 in A major, Op. 92
Compuesta en 1811–12
Contexto
Se estrenó el 8 de diciembre de 1813 en la sala de la Universidad de Viena, en un concierto benéfico a favor de los soldados heridos en la batalla de Hanau contra Napoleón, junto a La victoria de Wellington. Fue uno de los mayores éxitos de Beethoven en vida: el allegretto tuvo que repetirse esa misma noche. Está dedicada al conde Moritz von Fries.
El rasgo que la define es el ritmo. Cada movimiento se construye sobre una figura rítmica obstinada: el ritmo con puntillo, como de danza, del vivace; el pulso de marcha lenta del allegretto, en la menor, que empieza en las cuerdas graves y va sumando voces; el scherzo, con un trío que se ha relacionado con un canto de peregrinos austriaco, y el finale, de energía casi frenética. Wagner la llamó la apoteosis de la danza. Beethoven la compuso casi a la vez que la Octava, de proporciones más clásicas; con la Quinta comparte la idea de un motivo rítmico que lo organiza todo.
Philadelphia Orchestra, Leopold Stokowski
- Duración
- 36 min
- Procede de
- Transfer by Bob Varney
- Archivo
- Internet Archive
Grabación de abril de 1927 en Filadelfia (Victor 6670-74).
