Requiem in D minor, K. 626
Compuesta en 1791
Contexto
En el verano de 1791 Mozart recibió, a través de un intermediario, el encargo anónimo de una misa de difuntos. El cliente era el conde Franz von Walsegg, que quería hacerla pasar por suya en memoria de su esposa, muerta en febrero de ese año. Mozart trabajó en ella entre La flauta mágica y La clemenza di Tito y murió el 5 de diciembre dejándola incompleta.
Sólo el Introito quedó terminado. Del Kyrie al Ofertorio dejó las voces, el bajo y algunas indicaciones instrumentales, y del Lacrimosa, apenas los primeros ocho compases. Su viuda, Constanze, necesitaba cobrar el encargo y confió la conclusión primero a Joseph Eybler y después a Franz Xaver Süssmayr, que orquestó lo esbozado y escribió el Sanctus, el Benedictus y el Agnus Dei. La versión de Süssmayr es la que se interpreta habitualmente, aunque desde el siglo XX existen otras terminaciones. La leyenda romántica en torno al «mensajero desconocido» contribuyó a su fama, pero la obra se sostiene por sí misma.
Lisa della Casa, Ira Malaniuk, Anton Dermota, Cesare Siepi, Wiener Philharmoniker, Wiener Staatsopernchor, Bruno Walter
- Duración
- 58 min
- Procede de
- Festival de Salzburgo (directo, 1956)
- Archivo
- Internet Archive
Grabado en directo en el Festival de Salzburgo el 26 de julio de 1956.
Leontyne Price, Hilde Rössel-Majdan, Fritz Wunderlich, Walter Berry, Wiener Philharmoniker, Wiener Singverein, Herbert von Karajan
- Duración
- 55 min
- Procede de
- Festival de Salzburgo (directo, 1960)
- Archivo
- Internet Archive
Grabado en directo en el Festival de Salzburgo el 24 de agosto de 1960; transferencia de LP.
