Contexto
Cierra la colección de catorce canciones op. 34, escrita en 1912, y es la única sin texto: la voz canta sobre una vocal elegida por el intérprete. Rachmaninoff la dedicó a la soprano Antonina Nezhdánova y la revisó en 1915. La melodía, larga y sin cesuras, avanza sobre un acompañamiento de acordes que sostiene una armonía en constante movimiento cromático.
La ausencia de palabras la hizo adaptable a casi cualquier instrumento, y existen versiones para violín, violonchelo, piano o conjuntos de todo tipo. El propio compositor preparó una versión para orquesta, que dirigió y grabó con la Orquesta de Filadelfia. En ella la melodía pasa a los violines, con un tratamiento de las cuerdas cercano al de sus sinfonías. Es hoy una de sus obras más interpretadas, muy por encima del resto de sus canciones.
Philadelphia Orchestra, Sergei Rachmaninoff (director)
- Duración
- 4 min
- Procede de
- Onkel Greifenklau
- Archivo
- Internet Archive
CD 3 de las grabaciones completas de Rachmaninoff (RCA), transferido de los 78 y LP originales. Rachmaninoff dirige a la Orquesta de Filadelfia: La isla de los muertos y Vocalise (1929) y su Tercera sinfonía (1939).
