Piano Sonata No. 29 in B-flat major, Op. 106Hammerklavier
Compuesta en 1817–18
Contexto
Es la sonata más extensa y difícil de Beethoven: dura unos cuarenta y cinco minutos y estuvo considerada durante décadas casi imposible de tocar. Le debe el nombre al título de la primera edición, «Große Sonate für das Hammerklavier», publicada en 1819 con dedicatoria al archiduque Rodolfo. Mientras la terminaba, Beethoven recibió de Londres un piano Broadwood, regalo del fabricante.
El allegro inicial, abierto por un salto de acordes, lleva una indicación de metrónomo del propio Beethoven tan rápida que los pianistas discuten aún si debe respetarse. Tras un scherzo breve, el adagio sostenuto en fa sostenido menor, de entre quince y veinte minutos, es uno de los movimientos lentos más largos que escribió. El finale es una fuga enorme, «con alcune licenze», de una aspereza que desconcertó a sus contemporáneos. Liszt fue de los primeros en tocarla en público, en París, en 1836. Junto a las tres últimas sonatas, como la Op. 109, define el Beethoven pianístico tardío.
Artur Schnabel
- Duración
- 41 min
- Procede de
- Onkel Greifenklau
- Archivo
- Internet Archive
Volumen 7 del primer ciclo completo de las sonatas grabado en la historia (HMV / Beethoven Sonata Society, 1932-35). Sonatas 26, 27, 28, 29.
