Contexto
Los dos nocturnos del Op. 32 aparecieron en 1837 dedicados a la baronesa de Billing. Son piezas de dimensiones más contenidas que las del Op. 27, pero cada una guarda una sorpresa formal. El primero, en si mayor, discurre como una canción tranquila hasta que, en los últimos compases, un acorde interrumpido abre paso a una coda en modo menor escrita como un recitativo, un final abrupto que contradice todo lo anterior.
El segundo, en la bemol mayor, enmarca entre dos breves pasajes de introducción una sección central en fa menor más agitada y de textura más densa, que anuncia los nocturnos posteriores. Ambos muestran a Chopin explorando cómo romper el molde de canción con acompañamiento que había heredado de John Field.
Frank Levy y Olga Gurevich
- Duración
- 11 min
- Procede de
- Musopen
- Archivo
- Internet Archive
- Licencia
- CC0 1.0 · dominio público
La obra completa de Chopin grabada por Musopen (Kickstarter 2012) y publicada con CC0.
