Contexto
El carnaval de los animales fue una broma musical que Saint-Saëns escribió en 1886 para un concierto privado de martes de carnaval. Temía que sus catorce números, llenos de citas y parodias, dañaran su reputación de compositor serio, y prohibió su publicación en vida, con una excepción: El cisne, el único número sin ironía, que se editó enseguida.
Es el decimotercero de la serie. El violonchelo canta una melodía larga y sin prisa sobre un acompañamiento ondulante de dos pianos que sugiere el agua. En 1905 el coreógrafo Mijaíl Fokin creó con esta música La muerte del cisne para la bailarina Anna Pávlova, que la bailó cientos de veces por todo el mundo. El resto del Carnaval solo se publicó en 1922, tras la muerte del compositor.
